Dirección artística: Ericka Florez
Coordinación pedagógica: María del Mar Núñez Gañán
Esta escuela parte de la siguiente hipótesis:
La escuela toma prestado el término ecosomática de la bailarina y filósofa Marie Bardet, y del grupo de investigación del que hizo parte en la universidad París 8 junto con Isabelle Ginot y Joanne Clavel. Este, no es precisamente un concepto, si no un interés, un derrotero, un conjunto de intuiciones.
Durante el año 2026, este programa propone cuatro módulos que buscan ampliar nuestra noción de interdependencia a través de experiencias encarnadas que nos llevarán a hacernos conscientes de cómo está construido nuestro régimen de lo sensible; es decir, cómo han sido educados nuestros sentidos, lo que compone nuestra experiencia material y corporal.
Cada módulo contará con la participación de un invitado nacional o internacional, y se trabajará en torno a la noción de lo ecológico, lo somático, o la intersección de estos dos conceptos en las prácticas de creación. En general, los trabajos de los invitados se basan en aproximaciones (que podríamos llamar fenomenológicas) sobre cómo ideas políticas y epistemológicas se han encarnado en nuestros cuerpos; y cuáles son los cambios somáticos que se requieren para la transformación de la manera como nos posicionamos ante el mundo. Lo que buscamos es operar en la complejización del giro ecológico y ontológico que han tenido las humanidades y las artes durante la última década.
Lo que es inédito de esta escuela es la manera en que se unen los trabajos de cada uno de los invitados. El problema de la dualidad ontológica que trabaja el antropólogo Arturo Escobar desde la ecología política, es tratado por Marie Bardet desde la crítica al oculocentrismo occidental entendiéndolo como la base de nuestra dificultad para comprender o ejercer una verdadera interdependencia. Escobar se ha constituído en un gran referente para reconocer lo importante de pensar lo material a la hora de hacer mundos, y The Sensing Salon (Valentina Desideri y Denise Ferreira da Silva) nos hacen repensar nuestras posturas políticas desde lo sensible y lo intuitivo. Por las especificidades de esta ciudad, y la manera en que los aprendizajes parecen partir de formas de habitar el cuerpo y la musicalidad, invitamos a Fred Moten para pensar la fenomenología desde un punto de vista negro.
Para cada módulo se desplegarán dos tipos de encuentro: intensivo, en el que tendremos un invitado nacional o internacional que trabajará con nosotros durante encuentros presenciales y prácticos; grupo de estudio, en el que ahondaremos en sus ideas desplegando materiales y lecturas durante cuatro encuentros más.
El objetivo de esta línea de nuestra escuela es abrir un espacio para pensar cuestiones urgentes del mundo actual, pero desde un punto de vista inédito y a través de una metodología sensible que nos proporcione herramientas a los artistas y trabajadores del campo del arte para afianzar la idea de que nosotros como profesionales del pensamiento material tenemos un rol importante por pensar nuevos regímenes perceptivos; o como diría Arturo, de hacer mundos.
módulos

¿Dónde estamos? A re-dise/o/ñar!
Enunciado sobre la crisis planetaria: terricidio.
Cuatro puntos de acuerdo:
a) Estamos ante una crisis sin precedentes en la historia de la “humanidad”
b) las soluciones ofrecidas por las sociedades modernas (la “modernidad”) se han convertido en parte del problema
c) por tanto, estamos abocadas a labrar sendas para transiciones (“civilizatorias”) sustanciales en los modos de existencia
d) como artistas, diseñadores, y simples humanos todes estamos involucradxs en estos procesos y podemos re-concebirnos activamente con transicionantes, lo cual supone repensar y rehacer nuestro hacer.

“pensar con gestos, entre gestos y pensar como un gesto”
Bardet problematiza la forma tradicional en la que entendemos la percepción, amplíando esta noción desde un enfoque relacional que reconoce la co-construcción entre gestos y contextos, entre percepciones, pensamientos y afectos. Así, la idea de percepción se desplaza hacia una forma de situarnos y relacionarnos con el mundo. Esto implica abrir vías de interrogación a nuestras formas de mirar, de pensar y de crear, pues ellas operan como gestos en lo social, lo político, lo estético y lo ecológico.

The Sensing Salon es la práctica de estudio colaborativa y experimental entre Valentina Desideri y Denise Ferreira da Silva, dedicada a expandir la noción del arte como praxis transformadora y de curación. Ambas desarrollan una práctica influenciada por su investigación a través de la filosofía, la teoría política y los conocimientos procedentes del cuerpo.
Para ellas, el arte es algo capaz de reparar. En su proyecto, exploran la curación como una forma de arte, una praxis de los sentidos y de dar sentido que incluye el estudio de preguntas situadas, el pensamiento, la lectura y la restauración de experiencias a través de diferentes herramientas de lectura y sanación, como tarots, plantas medicinales, tarjetas de Fake Therapy, libros, astrología y reiki.