Aquí hay una Guaca

Verónica Lehner – Wilson Díaz – Luis Roldán

Leonardo Herrera – Juan Mejía – Giovanni Vargas

Oscar Muñoz – Fernell Franco – Ever Astudillo

Ana Maria Millán – Mónica Restrepo – Bernardo

Ortiz – Herlyng Ferla y Éricka Florez – François

Bucher – Adrián Gaitán – José Horacio Martinez

Esta carpeta risográfica

 

Contiene 16 obras gráficas impresas a dos tintas en risografía (tinta ecológica a base soya) sobre papel blanco Mohawk Superfine Eggshell de 270 gsm 30 x 40 cm.

Contenidas en una caja de cartón prensado de 2mm forrado en papel burano de 90gsm libre de ácido y un cuadernillo con fichas técnicas y texto curatorial de 8 páginas a una tinta en papel Mohawk Superfine Eggshell de 104gsm.

Este proyecto busca hacer un guiño a la historia reciente del arte en Cali, una ciudad que, de muchas formas, ha definido el rumbo del arte colombiano contemporáneo, aunque muchos de sus tesoros sigan ocultos a los ojos de muchos.

Al hablar de Luís Roldán, de Oscar Muñoz, de Fernell Franco o de Ever Astudillo, hablamos de un legado enorme para el arte colombiano, de semillas que una generación como la de Wilson Díaz, Leonardo Herrera, Juan Mejía, Giovanni Vargas, Bernardo Ortíz, François Bucher y Jose Horacio Martínez hicieron crecer, cambiando para siempre ese paisaje artístico del Valle del Cauca, que ahora crece y se hace diverso gracias a Verónica Lehner, Adrián Gaitán, Mónica Restrepo y Herlyng Ferla.

el término waca

Sobre la Guaca

El término huaca, waca o guaca, del quechua wak’a designaba a todas las sacralidades fundamentales incaicas, santuarios, ídolos, templos, tumbas, momias, lugares sagrados y animales, así como a aquellos astros de los que los ayllus o clanes creían descender, a los propios antepasados, incluyendo las deidades principales, el Sol y la Luna, todos venerados a través de diferentes ceremonias.

En su uso actual, una guaca es un “tesoro escondido o enterrado”, una “hucha o alcancía”, un escondite personal, de bienes o de dinero, o ese lugar de la casa donde, en secreto, se guarda un ahorro para los momentos de adversidad. Una guaca es generalmente un hueco en la tierra que alberga un tesoro los huesos de un muerto o un secreto que espera contar su historia.

Las guacas se descubren generalmente porque, en las noches, liberan fósforo que se incendia generando bolas de fuego repentinas con las que el guaquero puede guiar su búsqueda.

La palabra guaca, con todas sus variaciones de escritura y de sentido, tiene un uso extenso y arraigado en territorios americanos. Es una palabra que habla del origen común, del pasado, de la previsión, de la prosperidad y de una historia a ser descubierta.

lugar a dudas es un centro de arte en Cali, en operación desde 2005.

Como organización, obtiene una parte importante de sus recursos de becas otorgadas por fondos internacionales, muchos de ellos en Europa. Desde comienzos de este año, muchos de esos recursos se han suspendido debido a la crisis que afecta la economía y la estabilidad política europea en estos momentos.

Así, pensando en la supervivencia futura del espacio, en la necesidad de mantenernos activos y en el deseo de seguir contribuyendo a la formación de una comunidad de artistas que permita unir a Cali con el resto del país, del continente y de otras latitudes, hemos ido concibiendo distintas estrategias, que van desde la oferta de talleres y seminarios cortos o la creación de un pequeño sello editorial consagrado a la publicación de teoría y procesos experimentales de producción de pensamiento crítico, hasta la constitución de un proyecto ambicioso de escuela experimental que esperamos poner en marcha a finales del primer semestre de 2017. La crisis es otro nombre de un camino rico en paisajes, y por esos nuevos paisajes vamos caminando hoy.

Y entonces, pensando en esos paisajes sísmicos y quebrados del gran Cauca, quizás vimos un brillo en medio de la noche, una bola de fuego salida de la tierra misma que nos dio luces.

Así, como encontrando una guaca, nos encontramos con la idea de hacer esta carpeta con obra visual de artistas caleños representativos de la producción plástica de la ciudad durante los últimos treinta años.

Esta historia, una historia hecha de búsquedas, de experimentos y de una vocación histórica sostenida por el deseo de dar un paso más allá, es parte de lo que queremos que usted encuentre al abrir esta guaca.

Destape pues esta guaca, devele su historia, hágala entrañable y llévela con usted, porque es una historia en la que el tiempo brilla, une y teje una colcha para poder abrigar juntos el ayer, el hoy y el mañana.