lugar a dudas es un espacio autogestionado que se creó con el objetivo de hacer contrapeso a problemáticas del sector cultural de la región como la falta de políticas culturales, la falta de oportunidades para el gremio, la crisis cultural de los ochenta y los noventa en Cali, y la falta de espacios de encuentro y reflexión. En 2003 el artista Óscar Muñoz gana el premio del Salón Nacional de artistas e invierte ese dinero en la compra de una casa antigua en el barrio Granada en Cali. Aunque lugar a dudas surge como una iniciativa de este artista, es el resultado de un esfuerzo en el que prevalece la intención de trabajar en colectivo. Así es como la concepción de este espacio se creó junto a varias mujeres artistas de la ciudad que fueron convocadas por Óscar para pensar esta iniciativa: Connie Gutiérrez, Elizabeth Escobar, Carmenza Estrada, Judith Kuj y Andrea Valencia. A ellas se fueron uniendo después otras personas como César García, Alberto José Moncayo (Toti), y Sally Mizrachi, quien se convirtió en la gestora principal ( y co fundadora) de este proyecto durante los dieciocho años que lleva funcionando.
Al abrir la casa, Óscar dispuso su biblioteca sobre arte, a la que se le anexó la donación de toda la biblioteca del crítico de arte Carlos Jiménez, del experto en cine Ramiro Arbeláez y la colección de Arte en Colombia (revista periódica trimestral , fundada por Celia Sredni que luego pasó a llamarse Art Nexus). Así se empieza a construir el centrode documentación-cedoc, una biblioteca especializada en arte contemporáneo, que se convierte en el corazón de la casa y el proyecto. Este acervo recibe posteriores donaciones, como las del artista Tupac Cruz y del curador Alejandro Martín. El cedoc también se ha convertido, durante todos estos años, en una colección de publicaciones artísticas realizadas en Cali, y de diversas informaciones de artistas locales, nacionales e internacionales de diferentes generaciones.
En 2005 la fundación Daros Latinoamérica (a través del curador Hanz Herzog, quien vino a Cali a hacer una investigación sobre artistas colombianos, conoce a Óscar Muñoz y su proyecto naciente), decide apoyar a lugar a dudas realizando la donación del dinero recaudado por venta de boletería de la primera exposición de arte latinoamericano que Daros lleva a cabo en Suiza: Cantos cuentos colombianos. En 2006 los fundadores del espacio aplican por un apoyo a la organización holandesa Prince Claus, y éste es otorgado. En paralelo, Óscar Muñoz recibe una donación de Virginia Pérez-Ratton, fundadora del espacio independiente TEOR/ética (Costa Rica). En 2007, en colaboración con uno de los primeros residentes de lugar a dudas, José Tomás Giraldo, se creó el proyecto sala de estar (para dotar y activar el centro de documentación), que fue apoyado por la organización Hivos. Con ese dinero se logró contratar a la primera persona encargada del centro de documentación (la artista Mónica Restrepo), y comprar los primeros computadores.
Durante esos primeros años se realizan charlas, talleres sobre arte, sesiones de cineclub y exposiciones resultado de colaboraciones como: la versión XI del Salón Regional de Artes, Zona Pacífico curada por Helena Producciones, Real vs. Unreal, muestra que se exhibió simultáneamente en Cali en lugar a dudas y en Bogotá en el espacio independiente de arte contemporáneo Ganga International Gallery, y El Vicio Producciones integrado por Richard Decaillet, Santiago Caicedo, Carlos Franklin , Elkin Calderón , Simón Hernández y Simón Mejía; con el apoyo de Pro-Helvetia y el Fondo Cultural Suizo. Igualmente, gracias a la colaboración del artista Luis Camnitzer se mostró Analog Animation, una exhibición curada por Katherine Carl y Luis Camnitzer que acaba de ser expuesta en el Drawing Center en New York.
La exposición itinerante Multiplication, también hizo parte de la programación inicial de lugar a dudas. La muestra reunía el trabajo de múltiples artistas, fue organizada por el Departamento de Artes Visuales del British Council y en asocio con la Galería Santa Fé en Bogotá y el curador Jaime Cerón. Esta exposición reunió tanto artistas británicos como colombianos. Después de ésta gran muestra, que ocupó varios espacios entre ellos uno de los más grandes de la casa, se decide hacer un cambio, dejar de usar ese espacio para exhibiciones y dedicarlo a la biblioteca, dándole así el espacio protagónico en la casa como un gesto para indicar que es la educación a través del arte el foco principal de lugar a dudas.
El lugar para hacer exposiciones se traslada a lo que era el parqueadero de la casa, y se convierte en lo que hoy se conoce como la vitrina: un escaparate, de apariencia comercial que da a la calle, y que pone al transeúnte a encontrarse con el arte en un espacio inesperado. En 2006, el empresario Mario Sacarpetta de la ciudad de Cali dona recursos para la realización del programa de exhibiciones de artistas jóvenes, y posteriormente adquiere las obras exhibidas para su colección privada generando así una economía y circulación en torno al arte. Además de abrir convocatoria nacional e internacional para que artistas jóvenes tuvieran dónde exponer (con bolsa de producción, pago de honorarios, apoyo en el montaje y la difusión), también por invitación exhibieron artistas de larga trayectoria. Igualmente, se creó el programa CALCO, a través del cual se invitaba a estudiantes y profesores de las escuelas de arte a reproducir una obra emblemática del arte contemporáneo para ser exhibida en la vitrina. Esto con el fin de crear un dispositivo pedagógico, para aprender haciendo, y exhibiendo en la vida real. Durante los años 2005 y 2020 se realizaron alrededor de 214 exposiciones.
Ante la falta de una plataforma que posibilitara la visibilidad de artistas locales, y de los escasos estímulos a la creación y producción, en el año 2010 se crea el proyecto BLOC [Becas Locales de Creación], una iniciativa de lugar a dudas, en asocio con Proartes y la Alianza Colombo-Francesa de Cali. El objetivo se dirigía, por un lado, a incentivar procesos creativos de manera consistente y fomentar la producción en artistas contemporáneos de Cali, activando así la escena artística de la ciudad, visibilizando los diversos modos de producción y conceptualización de los artistas, las diferentes maneras de hacer y ejercer las artes visuales. Y por otro lado, se buscaba transformar las relaciones entre artistas e instituciones y las dinámicas entre las instituciones mismas. Después de las primeras tres versiones, en el 2012 se unen Comfandi, Centro Cultural Colombo Americano, el Museo La Tertulia, Fundación Camina al Río y La Sucursal.clo. Finalmente, por falta de recursos, en el 2016 se realiza la última versión en colaboración con el Museo La Tertulia.
Entre 2007 y 2015, lugar a dudas recibe financiación de Avina, una organización enfocada en prácticas pedagógicas en torno al arte radicada en Suiza. Con este dinero se sostiene parte de la institución y su programa pedagógico de charlas y talleres.
Desde un primer momento, todos los programas de lugar a dudas, se han pensado como instancias pedagógicas, como herramientas para el aprendizaje. Tanto las exposiciones, como las charlas, talleres, residencias y las sesiones de cineclub. Estas últimas se realizaban dos veces a la semana entre los años 2005 y 2020, fueron inicialmente desarrolladas por distintos cineclubes locales; y en el año 2007 se inicia una colaboración ininterrumpida con la Escuela de comunicación social de la Universidad del Valle, junto con el profesor y cineasta Óscar Campo, quien dirigió el cineclub acompañado de practicantes del grupo de investigación en sonido, imagen y escritura audiovisual CALIGARI, quienes se encargaban de la investigación, los textos, la gestión de préstamos de películas y la proyección. Fueron 15 años de diferentes practicantes de comunicación social que tuvieron en lugar a dudas una escuela para fortalecer el contacto entre el cine y las artes visuales. La idea de que otros colectivos se ocuparan del cine club, hacía parte de una apuesta inicial de Óscar para que lugar a dudas fuera un espacio que “deja a otros hacer”, un espacio hospitalario para que otros hagan.
Hubo otros experimentos educativos que pensaban en la democratización de la información y en la movilización del pensamiento crítico en nuestro campo cultural local. Así se creó el proyecto la fotocopioteca, en el que se invitaba a agentes del arte a proponer lecturas que hayan sido fundamentales para ellos. lugar a dudas las diagramaba y las dejaba colgadas en su página web para que fueran de libre acceso. También se desarrolló el programa ‘Tertulias sobre el Museo’, durante el cual se invitó de manera presencial a Cali a diferentes invitados nacionales e internacionales para reflexionar sobre prácticas institucionales, para contribuir a que el principal museo local continuara pensando críticamente su propia organización.
Desde el año 2010 en adelante, el proyecto exhibitivo y educativo de lugar a dudas también se ha apoyado en la financiación a través de múltiples becas de concertación del Ministerio de Cultura (2010, 2014, 2017, 2018, 2019, 2020), de la beca para espacio independientes 2014 del Ministerio de Cultura, de la beca para programa público de la organización mexicana Jumex. Los incentivos recaudados entre los años 2016 y 2019 se usaron sobre todo para apoyar el programa escuela incierta (ei), que funcionaba como una escuela de verano para artistas de todas partes del mundo, para pensar aspectos urgentes del mundo contemporáneo.