Así como la escuela incierta (ei) fue el proyecto que propuso y lideró Víctor Albarracín como director artístico invitado entre los años 2016-2020; la curadora Marilia Loureiro, que estuvo a cargo de la dirección de lugar a dudas durante el año 2015 propuso una estructura de funcionamiento llamada “Nós” en portugués (nosotros en español). Ésta consistía en hacer una primera invitación a un agente local para que hiciera parte de la programación de lugar a dudas, y esta persona debería invitar a la siguiente, y así sucesivamente se iba creando una cadena de invitados. De esta manera, había una forma de asegurarse de no limitar la programación siempre a los mismos circuitos, de cuestionar el poder del curador, y apoyar la autorganización. Por su parte, Gris García fue la curadora (ganadora por convocatoria, igual que Marilia en su momento) durante 2014; y propuso el programa “Huésped” que, partiendo del concepto de residencia, piensa en el sentido de alojamiento pero también en el de parásito para pensar las relaciones entre espacio, política y estética. Bajo estas ideas propuso una serie de exposiciones y programas. Antes, durante el año 2012 y hasta 2014, Miguel López fue el curador invitado, junto con quien se desarrolló, además de un variado programa público, la serie de charlas Tertulias sobre el museo, y una edición de Agítese antes de usar: laboratorio de memorias insurrectas en colaboración con Sol Henaro, curadora de Acervos Documentales del MUAC y curadora invitada del Museo de Arte Moderno (MAM) de Ciudad de México y con el apoyo de Arts Collaboratory. Fue un encuentro pensado para configurar un espacio de diálogo, cuestionamiento, revisión y producción de distintos modelos y valores de uso del ejercicio historiográfico a partir de experimentos, proyectos y exposiciones gestadas en América Latina. En el año 2020 lugar a dudas decide hacer una pausa para pensarse como organización y cierra sus puertas en el año 2021. Retoma en 2022, se abre el espacio, pero sin programación. Durante ese año, Alejandro Martín es invitado a hacer una residencia para producir un diagnóstico, una lectura del contexto actual local y del lugar de lugar a dudas dentro del mismo. En 2023, Éricka Flórez es convocada como directora artística, y al momento en que se redacta este texto (2024), aún continúa en funciones.