Perrea por tus Sueños

Tatyana Zambrano

Acción 2019

El 8 de marzo, día en el que abre esta exhibición de Tatyana Zambrano, se conmemora, a través de la poco efectiva institución del Día Internacional de la Mujer Trabajadora, la lucha de distintas organizaciones de mujeres que, desde 1909, exigen equidad en los oportunidades y derechos laborales, aún hoy seriamente desbalanceados para proteger los privilegios de un patriarcado que se extiende sin distinción por todas las clases sociales.

Marzo es también el Mes de los Trabajadores Sexuales a nivel mundial, conmemoración que aún la mayoría de la humanidad desconoce, incluyendo a buena parte de las millones de trabajadoras sexuales, en su mayoría mujeres, que ofrecen su fuerza laboral en las calles, a través de pantallas, o en lugares dedicados al ejercicio de la prostitución y de labores asociadas a la industria del entretenimiento constituyendo una de las industrias con mayor flujo de capital a nivel global. Aunque estas consideraciones preliminares no hacen parte explícita del trabajo de Tatyana Zambrano, sirven para señalar el momento particular en el que se presenta este proyecto en la Vitrina de lugar a dudas.

Perrea por tus sueños abre un espacio en el que una serie de trabajadoras de la industria del entretenimiento sexual, incluyendo algunas estudiantes de artes visuales (que financian así sus procesos de formación, claramente elitistas y con poca proyección en el mercado laboral), transforman su estudio de transmisión en un aula desde la que presentan y explican algunas piezas importantes del arte contemporáneo en Colombia, a la vez que “calientan el chat”, esperando otra serie de interacciones con los usuarios de sus canales. De una manera que disloca las estructuras clásicas de lo que consideramos apto para exacerbar el deseo, generalmente masculino, esta pieza plantea una transformación del estudio webcam en un hub pedagógico que, desde el anonimato, difunde una serie de contenidos que tienden a ser presentados en espacios muy diferentes del aparato cultural (museos, galerías, centros de arte y universidades, entre otros).

La figura del hub se hizo popular en la década de los 90, cuando museos y otros centros culturales a nivel mundial, interesados en abrir el espectro de sus prácticas e intereses a una comunidad más extensa, en el marco de la llamada Nueva Institucionalidad, empezaron a generar procesos pedagógicos y nuevos formatos que contestaban al modelo de la exhibición como espacio privilegiado dentro de la estructura museal. Este modelo, desarrollado casi siempre con poca gracia, podría encontrar un mejor espacio de implementación en plataformas como las webcam, las aplicaciones de levante (Tinder, Grindr, etcétera) y, en general, todo el conjunto de redes sociales donde una masa desesperada de hombres gritan con cada dick pic, desesperados y sin saberlo, “¡Edúcame!”

Perrea por tus sueños abre un espacio en el que una serie de trabajadoras de la industria del entretenimiento sexual, incluyendo algunas estudiantes de artes visuales (que financian así sus procesos de formación, claramente elitistas y con poca proyección en el mercado laboral), transforman su estudio de transmisión en un aula desde la que presentan y explican algunas piezas importantes del arte contemporáneo en Colombia, a la vez que “calientan el chat”, esperando otra serie de interacciones con los usuarios de sus canales. De una manera que disloca las estructuras clásicas de lo que consideramos apto para exacerbar el deseo, generalmente masculino, esta pieza plantea una transformación del estudio webcam en un hub pedagógico que, desde el anonimato, difunde una serie de contenidos que tienden a ser presentados en espacios muy diferentes del aparato cultural (museos, galerías, centros de arte y universidades, entre otros).

La figura del hub se hizo popular en la década de los 90, cuando museos y otros centros culturales a nivel mundial, interesados en abrir el espectro de sus prácticas e intereses a una comunidad más extensa, en el marco de la llamada Nueva Institucionalidad, empezaron a generar procesos pedagógicos y nuevos formatos que contestaban al modelo de la exhibición como espacio privilegiado dentro de la estructura museal. Este modelo, desarrollado casi siempre con poca gracia, podría encontrar un mejor espacio de implementación en plataformas como las webcam, las aplicaciones de levante (Tinder, Grindr, etcétera) y, en general, todo el conjunto de redes sociales donde una masa desesperada de hombres gritan con cada dick pic, desesperados y sin saberlo, “¡Edúcame!”

¿Webcamers de la pedagogía artística? ¿Webcamers de la Revolución Social? ¿Webcamers por la destrucción del Estado-Nación y la constitución de unidades autónomas no reguladas? Hay que perrear para hacer realidad los sueños, hay que perrear desde los nichos en los que el capitalismo oprime a las mujeres, en especial a las obreras de la maquila masturbatoria, hay que imaginar que Chaturbate podría dejar de ser una corporación vampírica de la energía sexual y de la fuerza laboral de las mujeres, que podría ser tomada por quienes allí trabajan, que todos los espacios de la sociedad, especialmente estos, ligados a la transa del placer y la reimaginación del deseo, pueden convertirse en espacio privilegiado para el futuro. Con todas las formas de lucha, ¡Webcamers del Mundo, Uníos!